jueves, 8 de mayo de 2014

El primer cajero de Bitcoins en el centro de México

El primer cajero de Bitcoins en el centro de México

Después de haberse instalado en el norte de México el primer cajero en el mundo de Litecoins y Dogecoins, además de uno de muchos cajeros de Bitcoins, en el BitCenter, ahora llega desde la plataforma en línea Bitso, el primer cajero de Bitcoins a Puebla en The Coffee York de La Paz, cuya manufactura es del ya gigante de la creciente industria de cajeros Lamassu, una empresa que ha vendido por lo menos unos 200 que están siendo entregados alrededor del mundo.
Particularmente he escuchado algunos quejidos de pensadores analógicos que prefieren tener su dinero fiat en mano física, que ciento “volando” de manera digital. Sin embargo, no hay diferencia alguna con respecto al valor que tiene el dinero del Estado, si es físico en papel o digital en cuenta bancaria, que se degrada por lo menos mucho y con ello se drena el valor de nuestro esfuerzo y nuestro tiempo que depositamos en él trabajando. Inclusive gurúes de los metales preciosos como Jim Rickards, James Turk o Mike Maloney, cuando en principio desconfiaban bastante de Bitcoin, ahora poco a poco le han ido rindiendo respetos.
Suena curioso pero un bien digital nunca fue tan sólido, debido a su reserva limitada acotada por la criptografía, y a la vez tan orgánico, porque más que funcionar como un objeto intercambiable, funciona como un organismo, resiliente a ataques y en crecimiento constante, como funciona la ciencia computacional; la primer divisa autosustentable en la historia de la humanidad, después de tantos intentos 100% fallidos del Estado que todo lo hace “por el bien de la ciudadanía”, su slogan común, paternalista, aunque nos queda claro que es un slogan partidocrático, mejor usado en época de elecciones.

Tenemos entonces la primer moneda virgen, sin sello nacional, tal y como el oro, que sería ingenuo pensar que está fabricado por una bandera que lo puede manipular mediante tasas de interés o impresión masiva para entrar en la enfermedad económica que ahora padecemos como por default: guerras de divisas, en donde todos pierden al final del cuento.

Este es el dinero más tuyo que puedas tener, pues el del Estado está en tus bolsillos pagando renta por estar allí. Quienes aun recordamos el “nuevo peso”, sabemos que fue un desecho de tres ceros tirados a la basura porque ya no servían, “dinero” bajo el paradigma predominante de obsolescencia programada, adecuado para nuestra economía desechable. Hoy un litecoin valdría, en realidad, 130,000 pesos mexicanos. Ninguna moneda fiat ha resistido los embates de la historia sin colapsar por completo.
Recordamos los beneficios que nos trajo la separación del Estado y la Iglesia, cuando ellos tenían sus orgías con el poder, pues bien, hoy se libra la batalla de Puebla, una batalla que también en el mundo tiene buenas expectativas de separar el Dinero del Estado. La separación del poder adquisitivo (Dinero), y el Gobierno, no puede tener consecuencias sino de una sociedad más despierta. Sabemos que siempre ha sido peligroso concentrar tanto poder en manos de quien sea, estado, reinado o individuo, pues las buenas voluntades se van retorciendo poco a poco. Para conocer a alguien sólo hace falta darle poder: ya los conocimos. En efecto la república nos ha pisoteado la confianza que hemos depositado en ella, eso nos pasa por no asumir la responsabilidad propia de dirigirnos al entregarles nuestra economía. Pero ahora podemos tomar la responsabilidad de nuestro propio dinero, un dinero más real que el “oficial”.
El bien no puede ser conocido sino mediante comparación con el mal, así no habíamos podido tener consciencia de la basura que significa el sistema bancario normal en tándem con el gobierno, hasta que apareció un “producto” criptográfico unas cien veces de mayor calidad que el status quo.
Hoy somos ya un poco más fuertes y más independientes, felicidades, nos dirigimos a una verdadera libertad financiera. Sin embargo esto es sólo el comienzo de una nueva era con una nueva internet, pues esta es sólo la primera aplicación.  

Joel Cortés

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada